Análisis del cuento “La piedad” de Abdón Ubidia

PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL ECUADOR

FACULTAD DE COMUNICACIÓN, LINGUÍSTICA Y LITERATURA

Belén García Gavilanes

Quito, 18 de noviembre de 2010

En el siguiente trabajo se analizará el cuento “La piedad” del quiteño Abdón Ubidia. Se intentará analizar e interpretar los elementos constitutivos del cuento. Se iniciará con una pequeña biografía del autor, se continuará con la numeración de los apartados; luego se analizará el tema y motivos; se pasará al análisis de los personajes y ambiente; después se analizará la estructura interna y técnica usada; posteriormente se verá la expresión y estilo usado, para finalizar con la opinión personal.

Abdón Ubidia nació en 1944. Desempeñó diferentes cargos, como el de ensayista, antólogo y crítico literario. En 1960 fue parte del movimiento Tzántzico, movimiento vanguardista que nació en Quito. Posteriormente colaboró con la revista La bufanda del sol editada en Quito. Alrededor de 1980, dirigió la revista cultural PalabraSuelta. Durante su vida realizó diferentes obras, que a continuación se enumeran:

1977 El cuento popular (antología crítica)

1979 Bajo el mismo extraño cielo (cuento, Premio Nacional José Mejía Lequerica, al mejor libro publicado)

1982 La poesía popular ecuatoriana (antología crítica)

1986 Sueño de lobos (novela, Premio Nacional José Mejía Lequerica, al mejor libro publicado)

1989 Divertinventos o Libro de fantasías y utopías (cuento)

1992 Adiós siglo XX (teatro)

1996 El palacio de los espejos (cuento)

1997 Wolves´ Dream (edición en inglés de su novela sueño de lobos)

2004 La madriguera (novela)

“La piedad” es un cuento que lo encontramos en la antología de Raúl Vallejo, “Cuentos ecuatorianos del siglo XX”. Didácticamente para interpretar adecuadamente y encontrar los motivos y el tema, es mejor dividir el cuento por apartados.

El título “La piedad” guarda una relación directa con la historia. Es necesario leer todo el cuento para entender su significado. Según el Diccionario de la Real Academia Española, piedad es: virtud que inspira, por el amor a Dios, tierna devoción a las cosas santas, y, por el amor al prójimo, actos de amor y compasión . Al terminar de leer se conoce que la protagonista ayuda a Xavier a suicidarse; sin embargo no lo hace como un acto de maldad o egoísmo, sino de piedad. A causa del profundo amor que ella sentía, la mujer lo ayuda a liberarse de él mismo, por medio de la muerte.

Al inicio del cuento se encuentra un epígrafe de C. Keith: “El pasado es un residuo es lo viejo, lo feo el polvo, la ceniza la muerte. Es un rescoldo vano. Pero hay un hombre que se alumbra con esa luz” El epígrafe quiere decir que el pasado es algo efímero, un recuerdo de lo malo, que se debe olvidar. Con palabras como: viejo, feo, muerte, el lector entiende que para el autor el pasado representa algo negativo en la vida de las personas. Más en las últimas tres líneas se encuentra una contradicción a lo anteriormente formulado. Se aprecia que existe un hombre que se nutre con este pasado. Alguien que con esta oscuridad, de alguna manera, se alumbra. Se puede interpretar que la protagonista representa a este hombre que se alumbra con la luz del pasado.

A lo largo de la narración se ve como la mujer añora que el Xavier del cual se enamoró regrese. También se percibe que cuando ella se observa en el espejo añora a esa antigua mujer más viva, su anterior yo. Finalmente cuando Xavier muere, la mujer cambió todo en la casa, como un intento de dejar todo atrás. No obstante ella no quería mudarse porque el recuerdo de Xavier le impedía abandonar la casa. Esta mujer viene a ser esa persona que vive de la luz del pasado.

El primer apartado se trata de una anécdota de cómo la mujer cuida a su hijo sigilosamente en el patio, un año después de la muerte de su padre, Xavier. El narrador muestra como ella mira en su hijo la misma expresión de Xavier al sonreír. Después narra acciones sin importancia que hace el niño travieso. Al regresar a casa mira la estructura de la misma como pasada de moda y desea mudarse, sin embargo el recuerdo de Xavier sigue presente y esto la retiene de seguir con su vida. “Los bajos alquileres que le ofrecían y más que eso, algo como un oscuro ruego de alguien que clamaba en su memoria, le impedían decidirse a hacerlo.”

En el segundo se conoce como la muerte de Xavier fue vista como un suicidio por parte de los vecinos, que lo encontraron en los brazos de su pareja, ella arrodillada en el suelo con la cabeza de él en su regazo. Aquí el narrador muestra que este era el único fin posible, ella no estaba espantada ni triste: “un brazo suyo aferrado al cuerpo exánime, con la cara no exactamente presa de la angustia ni el terror sino con esa austera estupefacción que estampa la visión de lo irremediable.”

En el tercer apartado se ve como la mujer recuerda intensamente a Xavier, en una mancha que no existe en la pared. A pesar de que lavó la pared, cambió el piso, remodeló la casa; el hecho de que supiera que en ese pedazo de pared se encontraba el piano que su novio había tocado, ese vacío representaba una forma y volumen, estaba presente. El narrador muestra el pensamiento de la protagonista: “la memoria de lo-que-ya-no-estaba, esa oquedad, ese vacío –esa exacta ausencia de forma y volumen, símbolo pleno de otras tantas ausencias que poblaban la villa- no dejaba, a veces, de estremecerle la piel.”

En el cuarto apartado el narrador muestra los pensamientos de la protagonista. Ella había cambiado todo lo que pertenecía a Xavier por diferentes objetos, sin embargo al momento de ver una hoja, la observa pensando en el rostro perdido de Xavier, pero no al hombre vicioso, sino al hombre del cual se enamoró, el comediante.

El quinto aparado se trata de la rutina que Xavier tenía en las noches de borrachera. Al principio tenía gran euforia y actuaba con gran desenvolvimiento, mientras hablaba de sí mismo con gran admiración: “Hablando de sí mismo como si hablara de un dios personal; refocilándose en su pretendido saber y su prosapia; proclamando soberbio su indiscutible reinado en la mediocre ralea de amigos que lo rodeaban” Luego de esta rutina siempre tocaba al piano, y este sonido dejaba de ser melodía para convertirse en un monótono sonido con restos de melodía de caja musical. Para finalmente acabar regresando donde su esposa rogándole su comprensión, pero dándole a entender que en su mente existía la idea de suicidio. De esto Xavier culpaba a su familia, porque fueron personas que lo alejaron de su única pasión, la música, para llevarlo a una vida de burócrata.

En el sexto apartado el narrados cuenta lo que pasa al corto tiempo de matrimonio de la protagonista y Xavier. Aquí es donde la mujer descubre el problema alcohólico de su novio, sus ilusiones son desechas porque veía a Xavier como un hombre especial, cariñoso, y apasionado por la música. Al decepcionarse de su novio, ella lo amenaza con dejarlo para siempre, sin embargo él siguió con su vicio. En este momento la protagonista supo que todo seguiría igual, y de este mismo modo supo que jamás lo iba a abandonar, como se ve aquí: “Supo que le faltaba el valor, la voluntad de abandonarlo. No fue el miedo a la soledad que la retuvo. Tampoco el temor de afrontar un porvenir imprevisible. Fue la simple certeza de que Xavier había entrado en su vida para siempre”.

El séptimo apartado se encuentra la desesperación de la mujer de mejorar la calidad de convivencia en pareja. Ella cuidó a Xavier a tal extremo que cumplía el papel de madre. Justificó a Xavier por todos sus errores, culpando a su familia pobre, a su pasado, y a su origen. Sin embargo nada de esto logró redimir a Xavier por sus faltas, porque todo esto es parte del pasado, amargamente el presente es como es, como el narrador sugestiona al lector: “Nada de eso bastó, sin embargo, para dejar de comprobar, con la consiguiente amargura, que lo que explica, ni redime ni enmienda, porque los hechos del presente desnudos tal cual uno los ve o los padece.”

En el octavo apartado habla sobre el embarazo de la protagonista del cuento, de la posición de la esposa de un alcohólico. Cómo ella se debate entre dos sentimientos, la emoción de tener un hijo y la duda de su vida con Xavier. Pasaron los meses y dio a luz. La novedad de tener un bebe y convertirse en padre cambió a Xavier, no obstante regresó a la vida bohemia nocturna que llevaba regularmente.

El noveno apartado trata de cómo ella se da cuenta que se ha convertido en una mujer descuidada, triste, y sin vida. Al verse al espejo un día nota como se ha despreocupado por su aspecto físico por ser una madre abnegada, es por eso que desde ese momento decide tener un discreto cuidado personal. En este apartado el narrador da a conocer como la protagonista se ha ido quedando sin deseos de vivir, de sonreír, donde su propia persona le deja de importar como le importaba antes. “Curiosamente no tuvo pena por sí misma, sino por la otra, la que sólo existía ya como un recuerdo perdido en medio de su memoria confundida y negligente. Tuvo pena de la otra como de una muerta.”

En el décimo apartado se muestra como nuevamente la protagonista piensa que en la relación con Xavier, ella representa a su madre, en lugar de a su pareja. En un paseo con su hijo por un corredor, ella se imaginó que habían pasado treinta años, y que el modo en que se encontraba en ese momento era el mismo modo en el que Xavier y su madre se debieron haber encontrado hace algún tiempo. Después imaginó que su hijo era Xavier. El narrador da a entender que en ese momento ella tiene miedo de que su hijo se vuelva como Xavier, al imaginarse a él superpuesto sobre su hijo siente rencor hacia su esposo. “Cuando regresó Xavier de su oficina, al medio día, ella no pudo evitar el contárselo en breves palabras y con un dejo rencoroso en la voz.” Poco después de este suceso Xavier empezó a portar una pistola alemana, y con esto ella vio venir la desgracia.

En el décimo primer apartado el narrador relata detalladamente cómo sucedió la muerte de Xavier. Él en su ebriedad fue a buscar la pistola, habló a su novia con lágrimas en los ojos, mientras caminaba por la casa, para finalmente desistir del suicidio y regresar junto a ella a la cama. Mientras sucedió todo esto la mujer no trató de detener a su novio, en lugar de eso cogió al niño y lo consoló para que se calmara, esperó que algo pasara, pero apagó la luz y se durmió. Aquí se ve que la mujer se ha desenamorado completamente, hasta el punto que no le importa si Xavier se quita la vida o no. El narrador relata: “Ella no corrió hacia él. No forcejeó con él. No trató de arrebatarle el arma. No le suplico nada. En cambio, dio media vuelta y se introdujo en el dormitorio.”

Después de esto Xavier volvió a levantarse y fue al escritorio, escribió una nota rápidamente y quiso suicidarse. Pero luego de varios intentos no encontraba la valentía de disparar el gatillo de la pistola en sus sienes, es por eso que su novia, que lo había seguido desde la habitación se acercó suavemente, y con ternura le ayudó a disparar la pistola.

El tema principal de este cuento es el sentimiento de culpa. A lo largo de la historia se muestra como la protagonista siempre piensa y recuerda a su difunto esposo Xavier. Constantemente se percibe el sentimiento de melancolía, sin embargo no es hasta el final que el lector se entera que ella es quien ayudó a que Xavier se suicide. El sentimiento de melancolía es reemplazado por el sentimiento de culpa. Al terminar el cuento, el lector cae en cuenta que la razón por la cual la mujer no puede mudarse, ni desprenderse del recuerdo de Xavier es por la extrema culpa que siente por haber ayudado a morir a su esposo. Esta es una temática universal, ya que sin importar las razones o circunstancias hay personas que se sienten culpables de haber hecho algo.

Esta narración plantea un motivo principalmente, que es la aparición del recuerdo de Xavier en los espacios y en los objetos. Luego de su muerte, la mujer lo recuerda constantemente. Ella cambió varios de los objetos que pertenecían a su difunto esposo para alejarse de su recuerdo. Sin embargo luego de haberse deshecho de sus pertenencias, el vacío que dejaron seguía siendo un recordatorio de la presencia de Xavier. Aunque no se notaba la diferencia en la pintura de la pared, ella sabía que algo había estado ahí, y ese espacio no utilizado representaba algo en su mente, un volumen, una medida.

En el cuento “La piedad” existen cuatro personajes. La protagonista es una mujer, de la cual no sabemos el nombre, es por eso que es un personaje simbólico. Ella es una persona amorosa, paciente, dedicada, y sufrida, pero fundamentalmente decidida a cambiar su vida y la de él. La única vez que se la describe físicamente es cuando se mira al espejo cuando ya es una mujer desgastada. El narrador la describe: “El pelo revuelto, el rostro amargo untado con descuido de cold-crema, la salida de cama sucia y con un encaje desgarrado […] bajo la piel pálida del rostro, detrás de los ojos resignados y del casi imperceptible rictus de la boca, a la mujer que un año y medio atrás sabía sonreír y agradar con la gracia de una secretaria joven y despierta.” Con la anterior cita se ve que la protagonista sufre un cambio a lo largo de la historia, empieza por ser una mujer llena de vida y pasa a ser una mujer débil, por esta razón es un personaje redondo.

Xavier es un burócrata, que toca piano y se cree un músico frustrado. Culpa a los demás por sus fracasos y se refugia en el alcohol. Sin embargo dice que al principio de la relación Xavier era un hombre vivo, teatral, incierto, y comediante. A él tampoco se lo describe como es físicamente, solo la expresión que tiene, como moviéndose por sobre un fondo de indiferencia. Él tiene nombre, y también sufre un cambio a lo largo de la narración, es por eso que es un personaje real y redondo.

El hijo de Xavier y Antonio son personajes secundarios. Antonio está disponible para la mujer luego de la muerte de su novio, sin embargo el nunca le propone algo a ella por respeto a Xavier. Estos dos personajes son planos ya que no sufren ningún tipo de transformación.

La historia se desarrolla en una casa antigua, con tumbados altos, ventanas angostas y altas, y piso entablado de duelas anchas. No se especifica la ciudad, pero se sabe que es nueva: “eran los tiempos en que los nuevos propietarios de la nueva ciudad, llenaban de vejestorios sus nuevas residencias.”

La atmósfera en la que el narrador cuenta la historia es triste y angustiosa. La historia está fragmentada y desordenada. Por tal motivo exige en el/la lector/a atento/a, y de este modo pueda enlazar los acontecimientos. El principio del relato empieza con casi el fin de la historia, es por eso que sabemos el desenlace de ésta antes de acabar el cuento. A causa de esto se conoce que Xavier murió por un supuesto suicidio, luego el narrador cuenta el estilo de vida que tenían los protagonistas. Al describir la situación de la pareja, como ella tenía que soportar el vicio del novio, el lector siente una atmósfera de angustia. Cuando el narrador entra en el pensamiento de la mujer luego de que Xavier murió, el lector siente una atmósfera de tristeza, ya que la mujer piensa en los objetos que en su mente representaban a su esposo, y aunque estos estén ausentes su vacío se manifiesta.

El cuento está relatado a media res. Empieza el cuento cuando Xavier ya está muerto y Antonio está interesado en la mujer. Luego existe una analepsis, se da a conocer la relación que tenían Xavier y su esposa. Finalmente el cuento termina cuando se sabe que la mujer ayudó a Xavier a matarse, este es un final abierto.

El narrador que relata el cuento es omnisciente. Sabe los pensamientos de los personajes, pero se centra en los pensamientos de la protagonista. De cierto modo hace que el lector sienta empatía hacia los sentimientos de ella, al contrario de Xavier. “Lo vio hosco, alcoholizado, monologando en las largas horas su estúpida comedia de hombre trágico.” “la música, el arte, su vocación de pianista, etc., etc., y lo volvieron un burócrata, etc., etc.” Palabras cómo: monologando, estúpida comedia, y hombre trágico, hace que el lector sienta antipatía hacia Xavier, ya que con esto su imagen se va formando en la mente del lector. Al igual que poner varias veces etc., significa que él está diciendo algo poco importante.

La acción de la narración es bastante morosa. No suceden muchas acciones, sin embargo las que suceden están bastante detalladas, al igual que los pensamientos de la mujer. Se puede apreciar que no existen diálogos en el cuento, el narrador se concentra más en profundizar el tema, principalmente por medio de la narración y descripción. La construcción de oraciones largas y compuestas, es el estilo característico de Abdón Ubidia. Sólo existen la voz del narrador y de la mujer, la gran mayoría de pensamientos y respuestas se expresan a través del narrador, a excepción de una de la mujer: “- Si vuelves a beber, una sola vez más- le dijo ella en una tarde de sábado y con un tono decidido e irrevocable-, te juro que me voy para siempre.”

El tono que el narrador usa principalmente es dramático. A lo largo del cuento el lector siente una tristeza y angustia permanente, porque se conoce que muere alguien importante para la protagonista desde casi el comienzo.

El año en el que el cuento ocurre se desconoce, pero se sabe que la historia del cuento se extiende por más de dos años y medio. El tiempo usado en el relato es el pretérito, ya que encontramos verbos como: perseguía, entró, vio, apartaron, etc.

El vocabulario empleado en esta narración es un poco complejo, hay palabras que no son usadas en el lenguaje común, es por esto que es necesario usar el diccionario para ciertos términos. Dado que el cuento usa mucho la narración y descripción, la construcción gramatical está compuesta de periodos largos en su mayoría. El estilo moroso hace que las oraciones sean largas y detalladas.

En el cuento se aprecia como el narrador hace alusión a la escultura de Miguel Ángel, llamada “la piedad”, para comparar la posición y expresión de la misma con la de la mujer y Xavier en el momento de su muerte. El narrador compara la posición: “inclinada en el suelo, junto a él, entre las abundancias de encajes y pliegues de su salto de cama, la cabeza de él sobre su regazo, un brazo suyo aferrado al cuerpo exánime, con la cara no exactamente presa de la angustia ni el terror sino con esa austera estupefacción que estampa la visión de lo irremediable.”

También se encuentra el uso de una comparación con el clima de la temporada, el verano y el invierno, representados por el cambio de estado de Xavier. El uso del clima para ilustrar los pasajes de sus cuentos es algo característico de Ubidia. En “La piedad” lo usa para referirse que con el nacimiento del bebé Xavier cambió de actitud, sin embargo regresó a su vida bohemia luego de un tiempo. La comparación dice: “Y pasaron los meses. Y nuevamente, borrándose contra el perfil azul de la cordillera, las densas nubes presagiaron la lluvia.”

Este cuento tiene valores estéticos por el uso del lenguaje que tiene el narrador. Las oraciones son compuestas y largas, hace uso de un lenguaje rebuscado, además usa metáforas y alude al arte, como a la escultura de Miguel Ángel.

También encontramos un valor social, ya que la historia gira en torno a la supervivencia de la pareja. Vemos cómo la mujer es maltratada psicológicamente, ella empieza a tener una función de madre y no de pareja. El vicio de Xavier hace que ella se sienta desdichada, y la encarga de cuidar al hijo y a la casa. A causa de esta desconsideración, el machismo se convierte en un tema tratado en la historia.

En conclusión la historia de la mujer y Xavier es algo que se da regularmente en las parejas, sin importar el lugar ni la sociedad. El amor que se tuvieron entre sí fue algo efímero, que con el tiempo, a causa del vicio, dejo de ser correspondido. Creo que el amor excesivo de la protagonista hizo que ella aguante los errores de su esposo, y hasta lo justifique. Sin embargo la muerte de Xavier fue el único final apropiado, ella no lo ayudó a matarse para librarse de él, sino que lo ayudó para liberarlo de sí mismo.

Bibliografía:

– Vallejo Raúl, Cuento ecuatoriano de finales del siglo XX, Colección Antares, Quito, octubre del 2007. – http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=piedadhttp://www.quedelibros.com/autor/1882/Ubidia-Abdon.html

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